Ya se acabó el día pi…

y no escribí nada interesante

suelta el listón de tu pelo—-> Quiero bailar…

kwii kwiii —-> y saltar

ZZZzzzZZZ —-> y dormir

Zacarrácatelas —> y no moverme

Yummmy —–> y comer helado de chocolate

y… y… y… y…  (sic)

este es un post-conceptual performance

WooooooooooooOOOOooOOoooOOO

Mejor es que Gabriela no se muera…

… es la película que ví hoy (con Koala y Sach) y me encantó… de principio a fin… es una de las mejores películas mexicanas que haya visto… (aunque sé que estoy loca, y es un juicio subjetivo). Se las recomiendo ampliamente… y si pueden ir a verla… vayan! mañana estará en el Teatro Diana… boletos a la venta aquí… Está bien chida! les dejo el trailer… y ya… me voy a dormirme muero de sueño…

Besos!

para acabarla, perdí mis llaves…

Me levanté temprano, salí con tiempo, pero oh! en la agencia del coche me entretuvieron, compartí taxi y tardé horas en llegar al trabajo. En la oficina no llegó la secretaria, ni el encargado del desk-help, así es que me tuve que hacer cargo de las dos líneas, la gente, los pendientes y los recientes.  Conforme pasaban las horas, mis planes se iban derritiendo hasta que a las 4 me resigné a que ya no serían. Salí a las 6 de la tarde, tres horas después de lo previsto, harta cansada y con dolor de garganta.  Llego a la agencia, recojo el auto, sin novedades ni contratiempos… pero con una madre como fiera que dice que no quiere que me lleve el coche a Gto. y créanme que eso era lo último que necesitaban mis nervios. Ahora ya no sé que diablos voy a hacer. El itinerario está definitivamente imposible sin coche en que movernos, no se nada de Ju que sería mi copilota estrella… y aparte tengo una mía mamma perturbada sobre mi hombro… (y eso que aún no hablo con mi papá). Lo único que sé con exactitud, es que sin el apoyo de mi mamá, mi papá se va a poner fúrico y calamídico… y ya… hay más cosas y más argumentos pero aún estoy demasiado visceral para enlistarlos…  Ash.quiero.ver.a.N.

aquí va post más que no cuajó

Todo el día estuve pensando qué iba a escribir, tenía un post redondito, de esos que forman un bloque tan compacto que no hay por dónde encontrarles pero… pero… claro! A estas horas de la madrugada ya ni restos de aquél maravilloso y carismático escrito donde rascaba y rasguñaba en las profundidades de mi alma. En cambio tengo esto… que… sólo es un remedo para llenar unas cuantas líneas con mis palabras deseosas de ser leídas.

back to life

Hoy que volví al trabajo (toda la semana pasada estuve muriendo en cama por una infección aguda) vengo a enterarme que tengo nueva “compañerita”, es diseñadora y no sabe vectorizar… Houston we have a problem! Me gusta mi trabajo, me gustaría más si me pagaran bien, así es que aunque me guste Pau está buscando empleo.

He tomado un par de decisiones más o menos serias acerca de mi y de mi entorno pues sucede que sé que es lo que quiero y busco y mis acciones no son congruentes a mis expectativas, así es que sin más preámbulos modificaré aquello que me tiene arrastrándome en el fango.

No sé porqué me doy tanta flojera cuando releo lo que escribo.

Sleepless

“Come with me
My love
To the sea
The sea of love”

A veces no puedo dormir y pienso. En ti, en mí. En lo que es y en lo que puede ser, aún si no tienes nombre, o si lo conozco y no lo sé. A veces pienso, cuando no puedo dormir.

“And who by fire, who by water,
who in the sunshine, who in the night time,
who by high ordeal, who by common trial,
who in your merry merry month of may,
who by very slow decay,
and who shall I say is calling?

Delirio febril I

Soñé que era una Princesa Vampira.

Era la menor de tres hermanas, ellas eran realmente bonitas pero poco amigables. Según la profecía, Gabriel, el Rey Vampiro, tenía que desposarnos a las tres a un tiempo mismo para garantizar así su reino eterno. A mí me daba mucho miedo y horror su piel de criptonita: púrpura como atardecer sangriento. A mis hermanas les parecía demasiado viejo, pero amaban el poder y Gabriel era sinónimo de poder.

El tiempo seguía su curso y aunque ellas me odiaban, al acercarse inevitablemente la fecha pactada para la ceremonia, en un acto desesperado, mis hermanas recurrieron a mí, sabían que no había persona que detestara más a Gabriel y ofrecieron ser mis aliadas: tenían novios mortales (bastante feos a mi gusto) y querían vivir con ellos, harían cualquier cosa para vivir a su lado.

Como medida extrema decidíamos fugarnos, pero no quedaba mucho tiempo para planear nuestro escape. La velada previa a la boda, nos reunimos las tres en mi alcoba.Del bargueño heredado de mi abuela, tomé una urna de porcelana y les indiqué con mi ejemplo como untarse el precioso contenido, un potente filtro solar. Este evitaría que nos convirtiéramos en estátuas de sal. Para nosotras, es peligroso salir a la luz del día sin la protección adecuada, somos muy delicadas.

Antes de salir el sol preparé un te, con algunas hierbas, y lo bebí al momento en que despuntaba el alba. De mi cabello saqué una daga de selenio y sin titubeos hice un corte en mi brazo derecho. Un hilo de sangre plateada escurrió entre mis dedos y les ofrecí el brazo a mis hermanas. Al instante palidecieron, pues no hay nada más prohibido y penado en el reino que beber la sangre de otro vampiro. Casi a la fuerza hice que bebieran, y en un instante se volvieron invisibles.

Una vez que estuvieron listas, acerqué mi lengua a la herida y al  contacto con mi propia sangre un ardor de mil infiernos quemó mi boca y comprendí que para mí no sería tan sencillo volverme invisible. Tenía que encontrar otra forma  para fugarme de Gabriel.