Precisamente porque tengo un serio problema con las palabras, es por lo que me siento aquí a escribir. Ha sido complicado nombrar las cosas, ponerlas en un lugar, darles sentido. Es parte del proceso, de mi proceso. Tal vez por eso también es que en últimas fechas ha sido más fácil con las imágenes; esta vez no me refiero a la fotografía, que por ahora está de sabático. Por ahora exploro un lado más… primitivo, por darle un calificativo. Cargo con mi block y mi caja de pasteles y me siento a escupir mis venenos sobre una hoja en blanco. Me he encontrado cosas bastante interesantes, ya vendré a pegarlas por acá.
Ya sé, por acá todo está en veremos y en futuros, pero al menos “acá” tiene un espacio y un futuro, aún si sólo está en mi mente.
Hay problemas con Andrés… primera vez en muchos años… y no es decepción: sólo es que por esta vez, hay muchos recuerdos sin cicatrizar anidados en sus versos, demasiada honestidad brutal en cada una de sus letras, cada una de sus frases y palabras, tanta, que mi corazón no para de llorar. Les digo, tengo problemas semánticos.
