no puedo dormir.
Es raro, tenía dos meses durmiendo como bebé, sin preocupación alguna.
No quiero decir que esté preocupada, aunque lo estoy. El hecho de dejar uno de mis dos empleos, reducirá notablemente los pequeños lujos que puedo tomarme, pero no es esa la parte que me ocupa, pienso más bien en el hecho de quedarme sin mi valiosísimo tiempo personal, ese que puedo usar para yo y sólo yo. En dónde me permito volverme lo que me venga en gana, en donde puedo leer, platicar, cocinar… He cambiado tanto en los últimos tres meses que apenas me reconozco y me gusta. Me gusta la forma que voy tomando, el fondo que trazo día con día, y sé que eso ha sido posible por que he recuperado el poder hacer de mí lo que quiero, el poder decidir sobre mi vida.
Quisiera ser más explícita y no puedo… aún así estoy contenta.